EPITAFIO - BERTOLT BRECHT

Escapé de los tigres
alimenté a las chinches
comido vivo fui
por las mediocridades.

sábado 31 de octubre de 2009

AZAR

Pintura - látex, tinta china, parafina y pigmentos para cerámica (óxido de manganeso y blanco piedra). La intención fue la decisión pero la obra es azar. Pinceladas, relieves, gotas, manchas. Un caos creado a partir de unas pocas gotas, como si la poesía se hubiese multiplicado y pasara de lo hermoso a lo agobiante...


Como el brillito de una gota
cayendo por el cristal,
un punto diminuto de luz
en un mundo de agua
donde hay gentes o edificios, cielos,
vidas paralelas, inventos de la lluvia,
hipnotiza, ese brillo, fascina.
Como esa pincelada que da vida,
esa salpicadura que desliza
su cuerpo en la ventana
seduciendo, invitando a contemplar
lo hermoso en lo nimio,
insignificancias brillantes,
el mismo mundo que la creó y
que ahora ella crea,
haciéndolo arte, digno de ser
mirado.
Como ese brillito en esa gota,
que devuelve un reflejo
y dice "esto sos"
con la intención de su propia esencia,
es esa mujer que ahí sonríe.


TangoII

CONCIENCIA ALTERADA

Dibujo - tinta china s/papel. Mucho tiempo de trabajo meticuloso con una pluma para lograr lo que aquí se ve, una descomposición de la forma, una fragmentación onírica, asunto al que recurro con frecuencia. Acompañando el cuadro, algunos extractos de "El arte de ensoñar"...

[...] mi interés en los seres inorgánicos se había convertido en la parte crucial de mis prácticas de ensueño. Después de encontrar a seres inorgánicos en mis sueños y, es­pecialmente, después de mi encuentro con ellos en el desierto, debería haber estado más predispuesto a tomar en serio su existencia. Pero esos eventos tuvieron más bien el efecto con­trario. Mi objetivo se tornó en probar que no existían.
Entretuve entonces la idea de una investigación objetiva. El método de esta investigación iba a consistir en compilar una meticulosa crónica de todo lo que aconteciera durante mis sesiones de ensueño; y luego, usar esa crónica como base para averiguar si mi ensueño confirmaba o refutaba lo que don Juan decía de los seres inorgánicos.
[...] Después de unas cuantas sesiones, descubrí que lo que ha­bía creído ser una recomendación casual de don Juan: suspen­der todo juicio y dejar que los seres inorgánicos se manifestaran por su propia cuenta, era en realidad el procedimiento usado por los brujos antiguos para atraerlos. Don Juan estaba simple­mente siguiendo su tradición al dejarme que lo descubriera por mí mismo. La advertencia que me hizo una y otra vez fue que es muy difícil hacer que el yo quite sus barreras, excepto bajo una disciplina implacable. Decía que ciertamente nuestra razón es la línea de defensa más fuerte del yo; y cuando se trata de la brujería, la más amenazada. Don Juan consideraba que la exis­tencia de los seres inorgánicos es el más temible asaltante de nuestra racionalidad.
Algo más que quedó aclarado en el curso de mi investigación fue la rutina que me había impuesto don Juan. Al parecer algo muy simple. Primero, observaba cada objeto de mis sueños, y luego, cambiaba de sueños. Puedo sinceramente decir que si­guiendo tal rutina observé universos de detalles en sueño tras sueño.
[...]Sin embargo, de vez en cuando, tal como don Juan lo había descrito, una corriente de energía forastera, lo que él llama­ba un explorador, se introducía a mis sueños. Saber de ante­mano que esto iba a suceder me ayudó a ajustar mi atención de ensueño y a estar alerta. La primera vez que noté energía foránea, estaba yo soñando que andaba de compras en un gran almacén. Iba yo de mostrador en mostrador buscando objetos antiguos de arte. Finalmente encontré uno.

Carlos Castaneda.

viernes 9 de octubre de 2009

WARHOL IN ME

Fotografía. Aprovechando los procesos serigráficos, compartiendo momentos en la espera. Espera desesperada para unos, amena para otros. Yo espectante, todo el día con tu voz ganando ecos en mi cabeza... ya es hora de cobrar.

VENGANZA

Papeles, escombros del alma,

la tinta en su pálida piel llora,

hay palabras heridas por ser hirientes.

Papeles en la mesa frente a mí

y el silencio me abraza, floto en él,

no miro la puerta, sé que no entrarás,

hay un fuego crepitando en el umbral,

llamas como gritos de piedad,

¡Por favor, no abras la puerta!

Sí, es mi voz pero no es mi grito,

un guión tuyo al que nunca accedí.

El fuego custodia la entrada sólo para vos.

Mentiras, sólo son mentiras, de verdad.

Dibujo temores en tu rostro casi pueril,

no soy pudoroso y trazo una daga fatal,

me dejo atravesar por ella y río,

tu rostro aún luce peor con los espasmos del llanto.

Tu culpa boceto burlando tu guión,

la daga eficiente mata y no sangro, río,

cruzás la puerta, pasos desesperados,

te quemás, te quemás en la entrada,

como dándome el gusto te quemás,

un plan perverso, excelente.

Con la piel chamuscada gritás y gritás,

ahora ves que adentro sólo había silencio.


TangoII

sábado 26 de septiembre de 2009

Tiempos del olvido (de la serie "El Cementerio de las Caras Sonrientes")

Pintura - técnica mixta s/madera. Aquí comienza el verdadero trabajo en equipo, la serie "El Cementerio de las Caras Sonrientes", para la ópera de Albert Magno que posee el mismo título...

El Olvido

Hoy veré mi carmín, mi luz, mi gran estrella…
Y la sonrisa real de mis fotos mas bellas…
Escenarios, spot y una alfombra inmersa en flashes…
Chicas glam y en las Times 10 portadas deseables.

¿Dónde quedo todo el amor que pudieron dar?
Es el amor que cosecho mi risa.
Quizás un paso en falso di…no es justo.

Podrán verme brillar pues yo he sido una estrella
Que en películas te di sueños que nunca sueñas.
He logrado alcanzar esa luna amada. En plata.
Ciego yo me perdí y mi piel escarlata…

¿¡Donde quedo todo el amor que pude comprar?!
Olvidare todo el guión de nuevo???
Lloro cinabrio en tiempos del olvido.

viernes 25 de septiembre de 2009

AURORA BOREAL

Pintura - técnica mixta s/tela. Futura tapa que recubrirá un futuro disco con futuras y no tan futuras canciones de un futuro y presente amigo, Raúl Alejandro Pérez del Santísimo Altar Montañés de Iraola Das Nieves. Acompañando el cuadro, por ahora, Luis Alberto Spinetta...

LA MONTAÑA

Hablaré con el jardín, hablaré con el que se fue.
Todos quieren mi montaña,
Todos quieren mi montaña.
De la mitad de las sombras
la mitad partida siempre...
Solo quedan las alturas,
Solo quedan las alturas,
Trepen a los techos ya llega la aurora,
Trepen a los techos ya llega la aurora.

Andaré por el corral,
donde no hay cautivos ya.

Pagarán por mi montaña,
pagarán por mi montaña...
Comeré lo que comer,
dormiré y me afeitaré.

La montaña es la montaña,
la montaña es la montaña...
Trepen a los techos ya llega la aurora,
trepen a los techos ya llega la aurora.


Luis Alberto Spinetta

BELLA DURMIENTE O ANESTESIADA

Dibujo - aguada s/papel. Durmiente, anestesiada, inconsciente al fin, caminando en el mundo de los sueños. En el otro mundo, donde somos uno y somos dos, a veces más. Caminando en el mundo de los sueños, obviamente, hacia ese ser interpretado por mí, el personaje de la pesadilla, ¿cuándo sino te acercarías a mí? ¿En el dulce sueño? ¿En la estúpida vigilia? No, jamás, te acercaste en un sueño, en una pesadilla que sólo era feliz para mí porque te acercabas para escuchar lo único que yo tenía para decirte, lo único que vos habías inventado para que yo diga, yo, también inventado, te dije lo que vos habías escrito en mi guión y pretendías escuchar...

PREGUNTA

¿Qué razón intensa o vaga
como temporal de estío
o como llanto enamorado
que riega y nutre,
que inunda y mata,
podríamos inventar
aún dichosos, aún sangrantes,
como nos figura el espejo,
con rosas, sonrisas, memoria
o sabores de felicidad,
rellenando las grietas que se abren
para dar espacio a ese fuego
que perpetuo hiere el corazón
y así extinguir el vacío
para apaciguar tanto dolor?

TangoII

miércoles 26 de agosto de 2009

LA REINA DEL MERCURIO

Pintura - técnica mixta s/cartón. Obra de doble autoría, Barro y Tango II. En el futuro alguien recordará que dos mentes, dos seres se juntaron un día a pintar intentando unir pedazos de su imaginación en un patio de baldosas, de pocas luces y de aroma singular. Y, tal vez, cuando ese alguien recuerde lo sucedido, se preguntará que fue de aquél conejito que nadie tuvo la amabilidad de limpiar...